Empiezo:


1-La amiga maruja que tiene una tienda.

Inauguro el critiqueo con la amiga maruja, esa que tiene una tienda en el barrio. Es maruja por actitud, no por edad, pues recien pasa de los cuarenta, ni tampoco se pasa el día limpiando. (Aunque a su tienda falta le haría…porque hay días que hay que estar "vacunado" contra cualquier epidemia para entrar...).

Se pasa el día en su tienda, (si pudiera se quedaría a vivir allí, porque no tiene mucha más vida que esa), y siempre que entras en ella está llena de los “especimenes” más frikkies del barrio o "esperpentos".

Hay dos o tres frikkies pasan tanto tiempo con ella, que parece que viven allí, dentro de la tienda en plan perpétuo.

Siempre está dentro la amiga “arrimada”. Esa que no es amiga de la maruja de la tienda ni nada, pero que se pasa allí la vida. Toman el cafecito, le explica las batallitas con el noviete de turno, etc… tiene que pasarse por la tienda varias veces entre semana (o la maruja de la tienda se enfada). Sobre todo para contrastar información del barrio.

O sea, quien sale con quien, a quien se le ha visto “paseando solo/a por las ramblas” (se habrá peleado con el marido/ mujer, le estará poniendo los cuernos?... ohh, ahh…)

Y todos los cotilleos del barrio habidos y por haber, da igual si son ciertos o mentira, contrastados o te los contó la alcohólica que vive en el cuarto… la credibilidad o certeza de los mismos, es indiferente…

Lo importante es rajar de los demás en la tienda, y seguir rajando cuando entre la gente a comprar (también del barrio) para que al que ponen “verde”, le llegue antes o después, todo lo que dicen de él.

En la tienda y junto a la Maruja de la tienda, siempre está el bicho malo que es la típica mujer de edad indefinida cercana al Inserso, teñida, que grita mucho, y que explica todas sus miserias habidas y por haber en la tienda. Suele ser escandalosa y algo folclórica, aunque eso sólo lo hace por llamar la atención.

Suele bajar a al tienda en bata y zapatillas de casa, tanto si llueve como si hace sol, en verano o en invierno, va así porque es una hortera y porque vive en la porteria de al lado. No por falta de recursos económicos, porque todo el mundo sabe de ella que puede ser la más rica del cementerio.

El bicho malo tiene mucha mala leche, ya que ha tenido “años para curtirse en el critiqueo”, normalmente es viuda o divorciada, y lo que más le encanta es criticar a los hombres y decir por norma que todos son imbéciles, “el mejor colgado”, y lindezas similares. Ya que está amargada y la única manera de ser feliz es comportándose así.

El bicho malo sabe la vida de todo el mundo del barrio y si no la sabe, le pregunta a alguien lo que le interesa hasta que se entera.

Suele criticar a la gente que no es de su comunidad autónoma y que viene de otras comunidades de España, porque se cree superior por haber nacido aquí, con más clase y mejor, aunque resulta que su madre o su padre también vinieron del resto de España y no son de la Comunidad Autónoma, pero eso se lo calla y casi nadie lo sabe, es el secreto mejor guardado. Cuando quiere rajar-insultar a alguna persona lo hace refiriéndose a ella por donde nació y en todo despreciativo:

“las charnegas son unas horteras”, etc…, por supuesto ella se cree superior a todo el mundo.

Tiene especial interés por saber lo que cobra un vecino u otro, y con todo lo relacionado con el dinero. (si no se entera seguro no duerme por la noche). Y sabe lo que le costó el piso a uno, por lo que lo vendió, lo que vale el coche nuevo de fulanito, etc… vive de esa manera.

Es como una sabandija que se alimenta de la información de la vida de los demás. Y su capacidad para almacenar está información o tiene límites.

El bicho malo, es un tipo de mujer más malo que la quina, y se muerde se envenena de lo que llega a salir por su boca. Ha vivido mucho, está de vuelta de todo y siempre dice que sabe más el diablo por viejo que por diablo.

Es la típica persona que no puedes tener como amiga, porque ignora el concepto de esa palabra ni nunca lo conoció, excepto las “amistades interesadas” como la que tiene con la maruja de la tienda y como enemiga menos, porque su lengua viperina es letal.

Allí en la tienda, la maruja de la tienda, la amiga arrimada y el bicho malo, se dedican a “despellejar” a la gente vivos 8 horas al día, y los sábados de manera intensiva, y a hacer “psicología barata” a todo el que entra y les conoce y se deja preguntar algo. Así luego tienen información “fresca” para hacer su carnaza y entretenerse.

De vez en cuando les pegan a las tres “ataques de infantilismo recurrente”. En carnaval, navidad y otras fiestas de guardar, les da por disfrazarse en las tiendas de todo a un euro y se pasan todo el día así en la tienda. Con algo en la cabeza, una peluca o cualquier otra porquería o extravagancia que se compran en los chinos.

Para que la gente que entra las mire y les diga algo como que qué “marcha tienen”, o que “siempre está de cachondeo” o algo así.

Ahí montan el numerito, ya que tienen ningún sentido de la vergüenza. Y entonces se dedican a merendar en la tienda, trayendo algún vinillo chinchón o tintorro, cava del Eroski y algo de comer para ponerse hasta arriba. Mientras más hasta el culo mejor.

(Parece que hablo siempre "en femenino" de mujeres, pero estos ESPERPENTOS, pueden darse también perfectamente en el macho man spanish...)

Y así, entre tintorro, chafardeo, y critiqueo, pues pasan la tarde. Y pasan sus vidas.