2 - La amiga quéjica, la que va de mártir
2- La amiga casada y con niños que no para de quejarse.
LA AMIGA QUÉJICA
Ahora le toca a esa amiga casada y con niños que no para nunca de quejarse. Siempre se está quejando de su situación, de la relación con el marido, de que no tiene dinero, de que los niños le dan mucho trabajo, etc.
Es prácticamente insoportable, se te queja cada vez que te ve. Te llama por teléfono por lo menos una vez por semana y se tira una hora hablando sin parar y siempre de lo mismo.
Si hoy toca que su marido no le ayuda a limpiar la casa, pues te lo dice 30 veces seguidas y lo va intercalando con que al niño le acaban de quitar el pañal (que ya te lo lleva explicando 3 meses ) y que han hecho la matrícula al colegio, y que las guarderías está muy caras… y no te deja casi hablar ni intercalar palabra alguna.
Puede resultar una plasta de narices, la típica tia obsesa con tener hijos desde que se casó y que cuando los tiene sólo hace que despotricar de ellos porque no los controla o porque su marido no le ayuda lo necesario en casa o porque no tiene dinero.
Lleva una cantidad de años bestial sin trabajar. Debe tener como mucho 2-3 años cotizados en la seguridad social. Porque no le coinciden los horarios, y por mil excusas más. Enchufa a los críos en cuanto puede con los suegros, pero no para irse a algún sitio, sino para quedarse en casa repanchingada en el sofá porque como es una histérica es incapaz de tenerlos ella sola mientras su marido trabaja.
Es la típica tia que nunca está contenta con nada. El piso desde que se lo compraron “ no le gusta y se quiere cambiar”. Todos los pisos de las otras amigas están mejor que el suyo, según ella, etc. En general lo de los demás siempre le parece mejor, porque es una envidiosa y sólo ve lo que los demás tienen y lo que a ella le falta, sin darse cuenta de que ella también tiene muchas otras cosas.
Cuando no tiene nada por lo que preocuparse, simplemente se lo inventa. Porque funciona a base de “quejarse” de su vida y de lo que no tiene y entonces no sabría como relacionarse con los demás.
No tiene casi amigos, la familia la evita en cuanto puede. Se pasa el día gritándoles a los niños y no controla sus nervios ni su mal humor.
En el fondo es muy buena persona, inteligente y con facilidad para los estudios, pero sin autoestima, y con un carácter difícil para relacionarse. No ha sabido aprovechar oportunidades laborales y personales porque ella misma se cierra las puertas a cualquier cambio que sirva para mejorar su vida y se encierra en sus enfados y frustraciones continuas. Durante mucho tiempo ha funcionado en un papel de mártir y no le ha ido mal en él.
Es bastante intolerante y si no vives la vida como lo hace ella, “no lo entiende” y simplemente no lo acepta.
La poca gente que la trata la sigue aguantando, menos su madre y su marido, y pocas como tú porque la conocéis de toda la vida y porque sabes que es buena persona, aunque sea la amiga quéjica.


crítica dijo
Cachondo el enfoque de tu blog.
6 Mayo 2008 | 02:13 PM